Giré mi cabeza a la izquierda. Sonreí.
—Salud. —Volví a chocar la copa. Era el rubio de hace un rato.
—Nunca te dije mi nombre. Soy Fran. Y no soy de acá como sí lo es mi amigo, soy de Lisboa.
Asentí.
—Suena interesante. Yo tampoco dije mi nombre. Creo. Soy Delu —me presenté, estrechando su mano.
Miró a la pista, luego a mí. Y de forma decidida me quitó la copa, la colocó encima de la barra y solo dejó un ligero toque en mi mano.
—¿Bailamos?
—¿Esa canción? Es como un rock. No creo que…
—Todo el