Mundo ficciónIniciar sesiónPasando a través del cuerpo que no deja de quejarse, Mi-suk decidió ignorar todo su alrededor mientras se aferra al saco del más alto y oculta su rostro en la ancha espalda. Dai por otra parte, volteó a mirar al hombre quien escupía sangre para sonreír y hacerle saber que esto solo apenas comienza. El herido pudo sentir el miedo recorrer su espina dorsal. La maldad podría ser escrita bajo el nombre de Shinoda y esa oscura mirada que promet&iacu







