Mundo de ficçãoIniciar sessãoAspen se fue y yo dirigí las yemas de mis dedos a mis labios, no entendía el gesto de Aspen y cada vez estaba más confundida.
Sentía un mar de emociones en mi interior, cada una más fuerte que la anterior, que buscaban desesperadamente salir; estaba confundida, estaba alterada; esta no era yo; no podía entender a Aspen, no podía entenderme a mí y cada vez era peor.
Fui a mi tocador con lentitud y decidí







