Capitulo 34: "La seguridad de mu mujer"
Durante todo el camino a la mansión Salvatierra, Ares y Cantera se mantuvieron en la línea con su equipo de seguridad, pero algo pasó que, la llamada se cayó y no volvieron a contestar.
Ares no supo cómo volver a respirar con regularidad en ese momento.
— ¡Acelera, Cantera, carajo!
— Hago lo que puedo señor, pero el tráfico…
— Me importa un carajo el tráfico. Si no llegamos en menos de cinco minutos a la mansión, considérate despedido.
Cantera sabía que no