Al separarse ligeramente de ese pequeño ser que llevaba una luz natural consigo, Ramsés pasó un trago. Para ese momento sus ojos guardaban cientos de emociones. Emociones jamás experimentadas. Inconexas. Vibrantes. Era demasiado para procesar. Tanto que tuvo que dar un paso hacia atrás, pensando seriamente sobre lo que estaba ocurriendo, sobre lo que… iba a pasar entre ellos. Jamás fue su plan. Jamás su idea fue llevarla a la cama, al contrario, la quería a su lado como una esposa virgen, y desp
miladyscaroline
Ay Ramsés, casi te queríamos mijo. Gracias por leer chicuelas, veo que les esta gustando la historia y lo aprecio mucho. Recuerden comentar, reseñar y dar like.