Mundo ficciónIniciar sesión—No, no necesito tu ayuda. Agradezco que hayas venido hasta aquí, sin embargo, no puedes hacer nada para solucionar mi problema. Me haré cargo de ello, no debes preocuparte —intentó sonar firme, pero su voz la delataba. Estaba muerta de miedo, sin embargo, logró formular la pregunta—. ¿A qué has venido?
Malcom soltó un chasquido, haciendo un gesto con la mano.—Estoy en graves problemas, y creí que si recurría a mi hijita me daría lo que necesito. No permitirás que le hagan






