Doblando la fotografía, la guardé en el bolsillo y me dirigí a la Sala de Control en el mismo piso VVIP. En momentos como este, agradecía haber insistido en que se instalara. Necesitaba borrar cada segundo de grabación que pudiera hacer que la señorita Carter pareciera sospechosa o expusiera su identidad.
Al acceder a las imágenes del CCTV de esa misma tarde, vi cómo un coche se detenía afuera. La señorita Carter bajó del vehículo, con una postura tranquila pero con los ojos alerta. Se acercó a