Mundo ficciónIniciar sesiónPerla sintió su cuerpo tensarse al escuchar no solo el tono de voz de profunda rabia en sus palabras, sino sus ojos centelleantes del enojo; el bebé había colocado su cabeza en su pecho y como Matías vio que ella no tenía intenciones de soltarlo, se lo arrebató y lo colocó en la cama.
El pequeño se volvió a levantar en la cama, estirando sus bracitos hacia la joven, comenzó a llorar, ella levantó su brazo para tocar los deditos del pequeño y otra vez Matías la apartó.







