Por unos instantes me quedé mirando a todos los presentes en aquel despacho, algo confundida pero sin saber que responderle a Christopher, hasta que respire hondo y pensé que si ya nos casamos en Las Vegas, ¿porque no hacerlo bien y casarnos en Nueva York con su familia a nuestro lado?
— Si, me gustaría casarme otra vez contigo Cristofer — le dije, respirando fuerte dos veces antes de responder
— Gracias cariño, — me dijo, poniendo el anillo en mi dedo anular, rodeando mi cuerpo con sus brazos