Ante la mirada de todos los varones presentes, Abigail se retiró del lugar con el mafioso Italiano Lukani Gambino, el le ofreció su brazo y ella no tuvo más remedio que tomarlo, la pelirroja irlandesa al verlo marchar con la hermosa joven Mexicana, barrió con la mirada a Abigail, el italiano era demasiado atractivo y a ella le había gustado desde que entró al salón
Lázaro siguió a su jefa, estaba atento a las órdenes de Aby, el no iba a permitir que los mafiosos se pasaran de la raya con ella,