Mundo ficciónIniciar sesiónSujeté el cochecito, en un gesto instintivo. Apretando el paso, Lucía siguió mi dirección, obediente.
Pasamos a su lado.
Beatriz no nos habló a nosotras. Le dirigió la palabra a la mujer que llevaba al lado, en voz lo bastante alta para que el mensaje llegara a nuestros oídos.







