Mundo ficciónIniciar sesiónY sí que aquel restaurante era elegante, al menos Kyle tuvo la caballerosidad de pasar por su casa a cambiarse de ropa, ahora lucía unos jeans oscuros y una camiseta de cuello V color blanca, que remarcaba perfectamente unos brazos bien trabajados y unos pectorales bastante exuberantes, que casi hizo que me lamiera los labios.
—“Para estar a tu altura” —fue lo que me dijo cuando se encontró conmigo otra vez, a la vez de que me guiñaba







