Arturo Puentes caminaba tranquilo por las calles de la ciudad. Tenía que encontrarse ese día con su gran amigo, socio y cómplice. Era importante que pensaran en las acciones a seguir para poder lograr sus objetivos. Se acercó a una mesa en la que lo esperaba el otro hombre.
_ Bueno mi querido Franco, aquí me tienes _ dijo Arturo con una sonrisa.
_ ¡No llames tanto la atención! _ Refunfuño el otro mientras lo miraba con algo de molestia.
_ Bueno…bueno, no es para tanto, en este lugar jamás encon