Violet Salvatore
Mi respiración agitada por tenerlo aquí es normal, pero contrario a lo que mi cuerpo me pide, es porque no deja de sacarme de quicio. Si tuviera un jarrón se lo partiría en la cabeza o le estaría aventando con lo que encontrara pero se que mi madre me mataría por eso. Debo contenerme, contar hasta tres mil.
-Déjame sola, ¿Qué más quieres de mi? No sabes lo difícil que es tener que dormir aquí contigo- Ya me había fastidiado lo suficiente, desde que desperté lo tuve metido aquí