Cael
Para cuendo llegue a mi habitacion hervia de rabia y deseos de destripar al famoso Armando Cazas, no tenía forma de avisar que Morgan corria peligro y no entendia este malestar que me embargaba por una simple beta que me habia follado un par de veces. Kratos estaba aun mas nervioso, afortunadamente el anillo que me dieron las brujas ayudaba a mantenerlo encerrado, lo cual agradecía. Dentro de unas horas iría a las luchas para saber un poco más y además Armando quedo en presentarme a otros