Mundo ficciónIniciar sesiónEl aire pegaba en mi rostro, íbamos sobre un barco que nos llevaría a una isla, donde según Félix se podría practicar surf e incluso daban clases para principiantes, al parecer la única nueva en esto era yo. Después de un recorrido de aproximadamente 25 minutos llegamos, seguido nos subimos a una camioneta muy parecida a la de los safaris y nos llevaron hasta el lugar junto con un montón de turistas.
—¿Oye que te sucede? —Steven llegó a mi lado mientras iba hacia la orilla del mar, la







