25~ Guerra inminente.
Aurora recostó la cara en la cálida piel del hombro de Franco y respiró su olor, le acarició el pecho con las yemas de los dedos mientras él le acariciaba la espalda, y luego, después de un rato de comodidad en medio de la oscuridad, logró notar una luz fuerte a través de los parpados y cuando abrió los ojos notó que ya estaban en el espacio mental.
Levantó la cabeza y comprobó a Franco, el hombre dormía a su lado plácidamente y ella no lo quiso despertar.
La cama de sabana rojas había aumentad