Punto de vista de Vanessa
No necesitó más estímulo. Con una sola embestida poderosa, se enterró hasta el fondo, y ambos gimieron ante la exquisita sensación de volver a unirse.
—Dios, te sentís tan bien —gruñó, la frente apoyada contra la de ella mientras empezaba a moverse, sus embestidas lentas y deliberadas al principio, luego más rápido, más duro, impulsado por una necesidad primal que los consumía a ambos.
—No pares —suplicó ella, las piernas envolviendo su cintura, atrayéndolo más pro