POV de Mara
Nos movimos al mismo tiempo.
Un segundo la libreta estaba segura entre mis manos.
Al siguiente, sus dedos rozaron la esquina.
Chispa.
—Dámela —dijo, intentando quitármela.
La voz calmada.
Los ojos… nada calmados.
Oscuros. Afilados. Decían todo lo que su boca se negaba a soltar.
Abrazé la libreta contra el pecho como si ahora fuera mía. Porque tal vez siempre lo había sido, solo que estaba en las manos equivocadas.
—Ni de coña.
Se quedó congelado. Despacio. Como si cualquier mo