POV de Mara
Me agarró del cuello y me acercó más a él.
Nuestras caras quedaron a solo unos centímetros.
—Veo que hiciste la tarea, Mara —dijo en voz baja. Totalmente impresionado.
Sus dedos abandonaron mi coño y, al segundo siguiente, estaban entre nosotros. Los metió en mi boca.
—Pruébate —dijo—. Sabes a cielo.
Me quedé ahí, con sus dedos dentro de la boca. Me estaba volviendo loca de tantas formas que me dejaba sin palabras.
Los dedos se apartaron de mis labios y sus ojos bajaron de los mío