Mariana
Acababa de llegar a la recepción del despacho del hombre más idiota que jamás había conocido, también conocido como Ethan Constantino, cuando de repente vi cómo la puerta se abría de par en par y un hombre salía de ella visiblemente molesto.
Además de la forma en que había salido de la oficina, que deduje que era la de Ethan, algo más llamó mi atención en ese hombre, y lo miré con atención, tanto sus palabras como su apariencia.
Tenía la impresión de que lo conocía de algún lugar...
"¡V