Mariana
Miré a Ethan, esperando el momento en que diría que se iba, pero no decía nada, simplemente se quedó allí mirándome de vuelta, con una sonrisa ridícula en esa cara cretina suya.
Así que tuve que tomar la iniciativa de echarlo, después de todo, quiero volver a ver mi telenovela, que había pausado en el momento crucial cuando el idiota timbró el timbre.
"Puedes irte, Ethan", digo sin preocuparme por ser educada. Pero, pensándolo bien, el primero que fue descortés en toda esta historia fue