Mundo ficciónIniciar sesiónVirginia
Mas yo quería tocarlo. Sentir su cabello, saber si era tan suave como recordaba y si la sensación de flotar cuando me llevó al clímax había sido solo producto de mi inexperiencia sexual.
"Te deseo, Murilo", dije lo que anhelaba, porque solo sus besos ya no eran suficientes ahora.







