Mundo ficciónIniciar sesiónMurilo
Al entrar en una de las tiendas del centro comercial y ver a Virginia como la primera persona, me sentí muy feliz, por no decir completamente radiante, de tener finalmente la oportunidad de hablar con ella en persona.
Ella no respondía a mis llamadas ni a mis mensajes, y llegué a la conclusión de que solo el destino, en las circunstancias actua







