Virgínia
Ante el evidente horror en el rostro de Mariana, estuve de acuerdo con su deseo y decidimos que lo mejor era irnos de la discoteca. Ya habíamos disfrutado bastante y temía que Murilo, que estaba con la famosa actriz, fuera el mismo con el que pasé una noche maravillosa, así que pensé que sería mejor irnos.
"Voy a avisarle a Luan que nos vamos", dijo Mariana. "Él está al otro lado del salón. ¿Me acompañas?"
"Necesito ir al baño. ¿Te importa si voy sola?" pregunté con cierta aprensión, p