108. ¿Qué acaba de pasar?
Lyra
Camino junto a Mel por uno de los pasillos largos del castillo de Frontera Roja, con las manos cruzadas detrás de la espalda mientras trato de ordenar mis pensamientos. El castillo está más tranquilo de lo que esperaba. De hecho, todo el territorio lo está. Los guardias patrullan como siempre, los sirvientes cruzan los corredores con bandejas o documentos, y desde algunas ventanas abiertas se escucha el murmullo lejano de la manada en actividad.
Pero aun así… algo no encaja.
La calma pesa.