Lucía estaba realmente intrigada. ¿Cómo Juan pudo resolver la situación con una sola frase cuando ni siquiera ella pudo detener a Renato?
Entre ellos, Juan se adelantó y le dijo rápidamente a Renato: —Renato, golpearte así no te matará. Mejor ve y tírate por la ventana.
Renato, cuya mente estaba nublada por completo por el alcohol, se iluminó ante la sugerencia.
¡Claro, qué gran idea, por qué no la había pensado antes!
Se levantó muy emocionado y le dijo a Juan: —Juan, eres un verdadero genio