Darius descubrió la habitación por casualidad.
Darius pasó meses evitando el final del pasillo sin siquiera admitirlo.
Cada vez que pasaba por allí, su atención se desviaba.
Esta noche, distraído y exhausto, la abre sin pensarlo.
La revelación lo golpea en el instante en que entra.
¡La habitación del bebé! La habitación que una vez estuvo llena de planes.
Ni él ni Liora habían hablado en voz alta sobre sus planes, porque decirlos en voz alta los hacía sentir demasiado valiosos, demasiado vulner