Scarlett Ashford
El aire en el Gran Salón del Museo Metropolitano pareció congelarse por un instante.
Sentí la mano de Preston crispada en mi cintura, sus dedos clavándose en la delicada piel bajo mi vestido con tanta fuerza que me dejaban moretones. Sabía lo que estaba pensando, estaba pensando en cuánto me iba a hacer pagar por abrir la boca.
Pero Jasper no parecía ofendido.
Sus ojos, que momentos antes se habían entrecerrado con sorna, se abrieron con sorpresa. Entonces, su rostro se ilumin