Naomi estaba parada en el jardín, mirando a los pájaros volando y cantando y a los cisnes nadando en el lago. Todo estaba tan tranquilo en el jardín, a diferencia del interior del palacio. Era el cumpleaños de la Reina y todos estaban ocupados haciendo arreglos. No había visto a Asher desde hacía dos días y se abstuvo de extrañarlo o pensar en él por si la marca de apareamiento lo convocaba como Irene había dicho. Nadie le había prestado atención ni había intentado hacer que se quedara incómoda