—Disculpe, jovencito —preguntó Cage mirando al joven que ignoraba a todos los demás en la habitación mientras caminaba hacia Naomi y colocaba sus manos sobre sus hombros. —¿Hola? —Asher lo ignoró y miró a Naomi a los ojos, sus lágrimas le quemaban el corazón mientras podía sentir el poder amenazando con tomar el control mientras luchaba por controlarlo. —No pude escuchar más, tus sollozos lastiman mi corazón. Es suficiente, no más —dijo, su voz tranquila pero autoritaria y golpeó el corazón de