El teléfono se sentía como un cable de alta tensión en su mano.
Ziva se quedó mirando la foto en la pantalla donde aparecía dormida, tomada desde el interior de lo que se suponía que era el edificio más seguro de la ciudad.
Alguien había estado allí. Observándola. Lo suficientemente cerca como para tocarla.
Quienquiera que fuera, no se había marchado.
Aquello la conmocionó.
Dejó caer el teléfono y retrocedió tambaleándose. "Tyrell."
Ya se estaba moviendo, rápido. Un panel oculto en la pared se