Reza el dicho que lo que hagas a otro te lo haces a ti mismo, sea bueno o malo regresará a ti. A pesar de que Erika se sentía victoriosa, había logrado deshacerse de Sara, Davis tendría que vender su parte de la empresa tarde o temprano y ella seguía disfrutando de sus encuentros sexuales con Joseph, la rubia había olvidado un nimio detalle. Pero la vida se encargaría de recordárselo muy pronto.
Amanda llegó a la clínica, mientras Sara y Davis se quedaron en el apartamento preparando la cena.