Antes del gran viaje con Leonardo hacía Cancún, me encontré con mi mejor amiga en el club de Meyer. Las dos platicamos muy alegres en una parte privada del club, en donde fuimos tratadas bastante bien por el nuevo personal de Meyer. El club ahora lucía cosas incluso más lujosas que antes, mientras que el personal había aumentado.
–Amiga, desde que veo feliz a mi Meyer, no puedo evitar también estar feliz. –Me comenta Sídney, mientras las dos estamos tiradas en una cama lujosa y cómoda, en una h