—¿Entonces, vas a ponértelo esta noche?— preguntó Julia, curiosa.
—Aja.
Adriana suspiró un poco.
—José también irá. Si no me pongo esto, ¿no parecería que lo hago solo para molestarle? ¿Cómo firmaría el acuerdo entonces?
¿José también irá?
Julia asintió. Con José cerca, ya no se preocupaba tanto por Adriana.
Adriana dejó la caja con el vestido y las joyas a un lado, con sus pantalones cómodos puestos. Poco después, llegó un mensaje del detective privado de la familia Martínez:
—Ricky ya entró al