—¡Cof, cof!
Adriana casi se ahoga.
—No digas tantas bobadas.
—Seguro que le importas, si no, ¿por qué se preocupa tanto por ti? —dijo Julia, mirándola con curiosidad.
—Debe ser para pagar una deuda. —Adriana respondió sin ganas.
—Bueno… —Julia apretó los labios—. Si no es por eso, entonces tal vez quiera ofrecerte algo más. A mí me parece que Ricky no está nada mal, no solo es guapo, sino que también es muy talentoso en perfumería, igual que José en los negocios. Deberías pensarlo. Nada