Capítulo303 Gracias, Señor José.
—¿Señor José?
Pablo fue el primero en hablar, sorprendido.
José entró en la habitación y cuando vio a Adriana sentada junto a la mesa, se detuvo un momento, pero solo la miró de paso sin fijarse mucho en ella. Le hizo un gesto a Camilo y luego levantó la vista.
—Muchas gracias por esperar, Dante.
—José es un hombre muy ocupado, ¡que haya aceptado venir a mi cena ya es un gran honor! —dijo Dante, levantándose y ofreciendo la mano. José se acercó y se la estrechó.
La diferencia de altura