Los metiches se giraron cuando vieron que Adriana había llegado.
Ella llevaba un abrigo lleno de barro, y su cara limpia hacía que las puntas sucias de su cabello se notaran más.
Se detuvo y miró a Juan, diciendo:
—Lo que acabas de decir no tiene sentido, ¿no te sientes mal por eso?
Un grupo de periodistas rápidamente rodeó a Adriana, preguntándole:
—Adriana, ¿es la familia López la responsable del accidente? ¿Por qué subieron a la montaña? ¿Solo para por la adrenalina del deporte extr