—¿Adrián?
Adriana miró a Adrián, parado a su lado. Por primera vez sintió que su aparición había sido en el momento adecuado.
—Justo acabo de terminar de comer con un amigo, vi a alguien y pensé que eras tú, ¡y efectivamente eres tú! —dijo Adrián con sorpresa.
—¿Quién eres? —preguntó Adriana.
Adrián giró la cabeza y observó al hombre frente a Adriana, que tenía la boca llena de comida.
Antes de que el hombre pudiera hablar, Adriana se levantó y dijo:
—Sigue comiendo tranquilo, ya he