Las palabras de don Lorenzo, aunque duras, resonaron como un llamado inspirador en el corazón de muchos profesionales presentes.
Nadie esperaba que, a su avanzada edad, don Lorenzo aún buscara innovar y perfeccionar su técnica de perfumería. Esto hizo que muchos se sintieran avergonzados, especialmente aquellos que, habiendo alcanzado cierto éxito, se conformaron y perdieron su espíritu creativo.
—Y usted. —Don Lorenzo se giró para mirar al experto invitado:
—Lo escuché alabar el trabajo de la c