043: EL VIAJE II (segunda parte)
La mano arrugada y fría de Billy Syes acariciaba la piel desnuda de mi pierna, esa piel que dejaba ver mi vestido. Pude ver en su rostro como saboreaba sus labios secos y rotos por el tiempo. Quién sabe cuántas cosas estarían pasando por su cabeza en ese momento.
Presioné el claxon del vehículo y la bocina sonó con fuerza haciendo que Billy regresara de inmediato de su trance acosador.
Reaccionó y se arregló la corbata mientras que yo aprovechaba rápidamente p