Capítulo 8. Me robaste el corazón
—Tareq, yo... —me pongo de pie, acercándome a su escritorio.
—Tú no tienes la culpa, Nailea —quiero decirle que lo lamento, que no quiero causarle problemas, pero él levanta su teléfono de escritorio. —Nazir, ven a mi oficina en este instante —cuelga furioso. Su asistente entra casi corriendo.
—A sus órdenes, señor Falú —dice, nervioso.
—Manda una carta formal por medio de nuestro correo institucional donde especificarás que Falú Tareq ha roto lazos laborales con Grupo GEN, por lo que pone