Quieras o no
Comenzar una petición con algo que bien que podía interpretarse como una amenaza no era la mejor idea del mundo, pero en mi desesperación no encontraba otra manera de actuar, que no fuese esa que siempre me había caracterizado y que había marcado gran parte de mi proceder en mi vida adulta: la impulsividad de mis emociones chispeantes iba por delante del raciocinio y la lógica. Por suerte el sujeto con aquella venda cubriéndole la cabeza no reaccionó de manera molesta ante mi plant