Amenazas sin dolor
Aquel sujeto estaba ahí con un objetivo claro: Solo era cuestión de intimidar a más no poder.
Con lo que yo le había demostrado hasta ese momento era más que claro que el sujeto sabía que podía tirar de mis miedos y temores como de una fuente inagotable de servilismo. Por eso debía haber llegado hasta ahí; algún acólito de su mundo de perversión debía haberle contado de los planes que junto a Raúl estábamos llevando a cabo para contrarrestar sus artimañas y seguramente ahora