Palabras de vida
El día transcurrió en esa normalidad que había arropado mi vida después de aquel drástico fin de lo que pudo ser y no fue. Quehaceres del hogar y uno que otro detalle con la tienda que en esos tiempos estaba siendo atendida por una chica que era prima de Ana y por la confianza que le tenía no me sentía obligada a ir al lugar. Preparé el almuerzo para esperar la llegada de David por la tarde y mientras lo esperaba busqué ocuparme en cualquier otra menudencia para no darle reposo