La mirada severa
En la oficina de recursos humanos me encontré con un rostro diferente, por suerte para mí, recordé que era Rebeca quien hasta entonces había sido designada como responsable del lugar. Ahora estaba otra chica encargada del departamento, una mucho más agradable y que parecía estar de muy buen humor cuando me atendió, aunque también cabía la posibilidad del que el señor Cavill ya le hubiese avisado de mi llegada, por lo que estaría preparada para tratar con buenos animosa quien de