Capítulo 39.
El intento de sacar el arma que tenía en la espalda de Leonardo quedó a medias cuando su esposa le tomó el brazo con sutilidad. Kael por su parte recibió un golpe con la punta del pie en su tobillo de parte de Lina, quien veía con atención a su tío.
Una mirada fugaz le fue suficiente para saber que su padre era intocable para ella. Este soltó la copa y sin importarle la advertencia comenzó a enrollar el calabacín en el tenedor que luego llevó a su boca.
—Como de seguro saben el cumpleaños de