Mundo de ficçãoIniciar sessãoCaminamos tomados de la mano por todo el hotel, sin soltarnos. No hablamos, solo disfrutamos del momento, sintiendo cada pedacito de tiempo.
No estoy claro hacia dónde vamos, pero se siente bien estar en su compañía. Ella me sigue, en ningún momento pregunta nada, lo deja todo en manos del destino, como yo mismo le pedí.
—¿Hacia dónde te gustaría ir? —pregunto, una vez llegamos a una bifurcación. Un camin







