Mundo ficciónIniciar sesiónPOV: Andrea.
—Ahórratelo.
Con la mayor seguridad que puedo mostrar, entro al ascensor y me coloco de frente a ellos. Los observo con dureza, a ambos, hasta que se cierran las puertas y puedo dejar de fingir que estoy bien.
De por sí, odio los ascensores, pero todo se pone peor si, además, estoy alterada. Las lágrimas que me aguanté delante de él, ahora salen sin poder detenerlas. Siento que me ahogo y me falta el aire, entre







