Capítulo 116. Aunque no lo creas (parte 1)
Christian Anderson.
Bebo el último sorbo de vino de mi copa sin dejar de mirarla. Andrea es eso que me tiene embobado y que, estoy seguro, jamás dejará de ser así.
Sus ojos verdes brillan. Su cabello rubio suelto se ve tan sedoso, que me dan ganas de deshacer la distancia y acariciar su cabeza, con mis dedos entre sus hebras, como me gustaba hacer cuando ella era mía.
Su expresión es de tranquilidad, aun cuando mis palabras, mi afirmación, fue de lo más atrevido que he aceptado frente a ella. P